Habiendo dicho que te amo,
vuelves la cara cual vil cerdo,
es porque de amor no estas hecho.
Más ose yo en decirlo,
porque al haberte visto,
me prende de tu grácil cuerpo,
que no es más que una bola de cuero rosado y viejo.
Y lamento no haberlo visto,
antes de que mis palabras,
llenas de amor llegaran al cielo.
Pero es que cuando uno se enamora,
no se da cuenta que en realidad, se está ciego,
y se confunde el amor rosa en cada redondo cerdo.

¿Este poema es tuyo? Tienes "madera": felicidades; escribe más, y más y más, ¿sale?
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